01Lavabo y mueble que cambian juntos
Un lavabo nuevo puede modificar la posición de grifería y desagüe aunque ocupe una zona semejante a la anterior. El mueble debe dejar espacio para las conexiones y mantener acceso a las uniones que corresponda revisar. La sustitución necesita relacionar el aparato con la encimera, los cajones y la pared próxima. Un diseño que ofrece más almacenamiento puede limitar el recorrido del sifón. El trabajo debe contemplar esas relaciones para que la renovación conserve una instalación funcional y no se reduzca a encajar una pieza por sus medidas exteriores.
02Cambiar el inodoro y sus conexiones
La sustitución de un inodoro debe corresponder a la posición de evacuación y alimentación, además del espacio disponible para utilizarlo. El modelo elegido puede cambiar la relación con el suelo, la pared o elementos próximos. La colocación necesita valorar esas condiciones y el estado de las conexiones que se mantienen. Un sanitario parecido no garantiza un montaje equivalente. La propuesta debe identificar el producto y las adaptaciones pertinentes, distinguiendo el cambio de aparato de cualquier modificación más amplia de tuberías o acabados que requiera la distribución prevista del baño.
03Cambiar la bañera por un plato de ducha
El cambio de bañera por plato de ducha debe coordinar la retirada del aparato, la evacuación y la preparación de la zona que quedará expuesta. El plato elegido necesita encajar con el desagüe, la grifería, la mampara y el paso disponible. El proyecto también debe resolver la impermeabilización y los encuentros con paredes y suelo según el sistema previsto. La fontanería forma parte de ese conjunto, junto con los trabajos de revestimiento y acabado. El presupuesto debe precisar qué se conserva, qué se adapta y quién ejecuta cada parte antes de dar por definida la transformación del baño.